Un santo a quien seguir

con 3 comentarios

Por Coco Oderigo.

La muerte de Bernardo Miguens me pegó fuerte, aunque nunca crucé una palabra con él. Lo seguí en mi adolescencia como jugador de rugby, disfrutaba cada vez que le pateaban una pelota arriba o cuando quedaba mano a mano para defender. Una persona que adentro de la cancha daba seguridad al resto del equipo. Así lo recuerdo.

El tiempo pasó y volví a saber de él por unos cuñados suyos que veraneaban en el mismo lugar donde lo hacía con mi familia. Me acuerdo los comentarios: “Viste, tienen catorce hijos. Y la hermana de ella tiene trece. Es la que se casó con Bernardo Miguens”.

Hace aproximadamente seis años, en una comida a beneficio en el club Virreyes, pasó a dar una charla que me voló la cabeza. Se encargó de destacar un acto de extrema humildad que Martín Sansot tuvo con él el día que éste había perdido el puesto de fullback en sus manos. Realmente me conmovió que no dijo una palabra de él, de sus logros, de sus virtudes, de sus conquistas, solo destacó el accionar de otro. A esa altura pensaba “este tipo es realmente distinto”.

En estos días, Damián Donnelly me hizo acordar que hace unos años intenté hablar con Bernie para invitarlo a que les de una charla a los presos del equipo “Los Espartanos” y, al no tener éxito (no debo haberle puesto mucha garra para encontrarlo), lo llevé a Damián (esto fue a principios del 2013).

El año pasado, en el mes de febrero, comencé a intervenir en una causa penal en un tema de abuso sexual acompañando a dos menores representados por la madre. El tema era realmente penoso. En ese expediente una Fundación tuvo intervención rápidamente para tomar contacto con esos chicos y poder realizar un primer diagnóstico. Allí fue convocado una persona que había estudiado para ser asistente familiar, ese era nada menos que Bernie, a quien no le tembló el pulso para dar su opinión al respecto.

Cuando empecé a saber de él pensaba que era distinto y, después de verlo en la Fundación, mi reconocimiento ya no tenía límites.

Fue un tipo que llevó su talento deportivo a su máxima expresión, lo mismo hizo con su matrimonio y su lindísima descendencia. Y encima, tenía tiempo para estudiar una carrera para ayudar a los demás que, en definitiva, le iba a traer más tristezas que alegrías.

Un genio, un crack, un distinto.

UN SANTO, y no de esos de estampita que no me mueven un músculo, de esos que dejan huella, que movilizan, que emocionan, que te ponen la piel de gallina, que TRASCIENDEN.

De esos que invitan a seguir.

Reconozco ser bastante básico en temas religiosos, nunca seguí a ningún santo (cura, monja, etc.), pero a este SEÑOR, con mayúscula, quiero empezar a seguirlo.

Me encantaría que lluevan cuentos profundos, divertidos, ejemplificadores y de todo tipo de Bernie, de este Santo (el reconocimiento le queda a medida) que no tengo dudas agigantarán su figura y, con su ejemplo de vida, hará pensar a más de uno.

A su mujer y a sus hijos, un enorme abrazo y a cuidar el LEGADO.

3 Comentarios

  1. celina mieres
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    Gracias Coco por tu reflexión sobre Berni Miguens. Solo un comentario con una mirada un poquito diferente. Vos decís ” que la carrera que estudió le iba a traer más tristezas que alegrías”. Para mi Berni tenía en su esencia ser orientador familiar. Le salía por los poros. Desde joven , después con sus hijos sobrinos amigos de sus hijos y con los hijos de sus amigos los cientos de chicos de la parroquia y sus padres los entrenados y seguiría sin parar. Siempre tuvo un abrazo una palabra un tiempo para cada uno. Y sin duda le habrá traído tristezas acompañar situaciones difíciles y algunas muy dolorosas.pero al vivir su esencia, llevaba adelante en forma cotidiana lo que más le gustaba hacer. Y la carrera le dio herramientas, aunque aún no le había redituado en plata!!! Si, en frutos y tantos!!!Supongo que a vos con lo dedicado a tu gran familia y a los espartanos, estaras en contacto con situaciones que te dan tristeza, pero si es lo que querés hacer, y te sale de adentro del alma, tendrás muchas alegrías también. Aprovecho para felicitarte por lo que haces, pero si no te importa, mándale un reconocimiento enorme a tu mujer, a quien no conozco ni de vista, que de forma silenciosa y amorosa acompaña tu trabajo. Celina Mieres

  2. javier miguens
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    Coco, soy Javier, hermano de Berni. Te agradezco mucho tu cariñoso artículo. Pero sobre todo quería decirte que admiro profundamente tu obra de los espartanos y también que el mundo no sería igual si fuésemos miles los Cocos que empeñaramos nuestra vida por el otro como vos lo haces!!! Abrazo enorme.

    • Coco Oderigo
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      Gracias Celina por tus palabras. Tenes toda la razón. Así pensaba Cesar también. Beso grande.
      Gracias a vos Javier y ojalá hagamos algo juntos. Abrazo enorme.

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